Solo. Tan vacío. Tan caótico. Tan silencioso.
Sofocante, obstinado, llorón, egoísta, dependiente, arrogante, demandante. Soledad. No más natural de lo que el aire es a los pulmones... intentar llenar ese vacío con algo diferente a sí mismo simplemente tiene un final fatal.
¿Qué más se puede esperar de alguien que solo sirve para herir? Como aquel que sujeta con demasiada fuerza aquel diente de león, regándolo todo por el suelo, dejando que el viento se lleve sus restos.
Tomaste muy fuerte esa mariposa entre tus brazos. Has ahuyentado aquella paloma blanca por acercarte muy aprisa... ¿qué otra cosa esperabas que sucediera?
Ignorante, iluso, infantil, inmaduro, idiota, idealista, irracional, iracundo, impotente...
Una sarta de estupideces.
sábado, 8 de octubre de 2011
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