El destino confabula mi sentencia, por decir que lo que he vivido no ha sido la condena misma. Un poco te alejas de mi y parece que mares y cielos se interponen el dia de hoy. No quiero admitir que esto ya lo había previsto. Sigo pensando que una mentira puede consolar la sedienta soledad (o compañia). ¡Y que diferencia hay entre engaño y realidad! Si son, para estos casos lo mismo.
¿En qué estas pensando? Quisiera saberlo...
¿Intencional? Me temo. Tu indiferencia causa nausa, una angustia inconforme, un vacio insaceable.
Tratare de dejar escribir cosas tan deprimentes. A ver si el sol me ayuda de algo.
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No esta deprimente, me agrada. Sobre todo esta frase:
ResponderEliminar"No quiero admitir que esto ya lo había previsto."
Sigue escribiendo Pala (:
Buena imagen en tu relato, me gusta como escribes
ResponderEliminarUn saludo
Stella