sábado, 6 de marzo de 2010

bajo techo a la luz de la luna nueva

Gracias
por abrir aquella puerta, aquella noche, y entrar de improvisto donde no existen las razones
Gracias
por pensar lo que piensas, sin pensarlo impensable
Gracias
por confiarme tus aquellas cinco letras, y por acercarme tu otras seis a las mias

Me lamento por los celos que siento hacia aquella otra sombra en el patio de tu casa
Me atormento por pensar en la oscuridad que acecha en tus afueras (o tus adentros)
Me inquieto recordando lo lejos que estoy de mi cama, y lo cerca que estoy de la tuya

Me agobio por mirar a través de tus ventanas, y encontrar nitidas imagenes de confusas identidades
Me arrepiento por pensar en lo que puedo pensar y lo que no
Me inquieto recordando lo cerca que estoy de tu cama, y lo lejos que estoy de la mia

Me estremesco al sentir el calor de la mañana, cuando aun es de noche
Y te confieso que algunas veces soñe con quitarte otras cosas, ademas de tu tiempo
y espero que algun dia, con esas cosas, pueda acabar de escribir estos versos impacientes, que se escriben bajo techo a la luz de la luna nueva

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