martes, 29 de diciembre de 2009

El hombre 1

Empecemos por imaginarnos a un hombre. Pero todo ser humano es incompleto conceptualmente si no se encuentra dentro de una circunstancia, y para poder completar a este individuo imaginario tenemos que rodearlo de un ambiente, suma de todas las circunstancias que lo rodean. En este caso nuestro hombre, al que llamaremos Fausto, inicialmente se encuentra en un ambiente natural (rodeado de flora y fauna en abundancia) e inicialmente lo imaginaremos como un individuo aislado de cualquier sociedad.

Las primeras acciones que realizara Fausto se veran enfocadas a satisfacer sus necesidades basicas. Estas necesidades se manifiestan al momento de tener una incomodidad o sufrimiento, y pueden deberse al hambre, frío y amenazas, entre otras cosas. Todas estas necesidades orbitan alrededor de un mismo concepto: existir. Lo que Fausto necesita para existir es cumplir sus necesidades basicas, pues el no hacerlo le puede costar su vida terrenal.

¿Cómo lograra satisfacer estas necesidades? Probablemente alimentandose, acobijandose (o en dado caso, haciendo uso del fuego) y exterminando las amenazas, respectivamente. Y todo eso solo lo lograra tras imponer su poder y voluntad a las circunstancias que lo rodean. Matar a un animal para conseguir su carne, cortar una planta o sus frutos para recolectar sus nutrientes tras la digestión, etc. Fausto tiene poder. Su constitución biologica y razonamiento se lo otorgan. Y es aquí cuando Fausto hace uso de dicho poder por primera vez...


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